Fin de semana lillois
Como estaban aquí mis amigos les fuimos a enseñar lo que era un buen fin de semana, primero fuimos a casa de los españoles en Lille, allí estaba Jorge con unos amigos suyos que habían venido de Zaragoza a verle.

Jorge y sus amigos
De allí salimos un poco tarde y bastante tocados, así que en algunos bares no nos dejaron entrar, otros estaban cerrados y al final gracias a Santi pudimos entran en La Latina por que le comió la oreja al puerta cubano. Al volver a casa Domingo y yo nos dedicamos a jugar a hacer el cafre y nos rebozamos en el barro, acabamos bastante sucios. Con toda nuestra ropa llena de barro entramos en la habitación de Álvaro que nos acabo echando cuando caímos encima de su tendedero y lo chafamos un poco, creo que ya lo tiene arreglado.
Al día siguiente y tras un sueño gran sueño reparador, nos levantamos a las 16:00, comimos algo, nos preparamos para el siguiente de día de juerga sin limite, hasta que empiece el metro. Esta vez no fuimos a casa de los españoles, ya que éramos bastantes más que el día anterior, así que nos quedamos en la calle haciendo botellón, seguimos enseñando cosas culturales a los franceses, y ya que no habían visto el día anterior “la boucherie”, decidimos entrar solo nosotros cuatro (Dani, Santi, Domingo y yo), una vez ya dentro se nos fue uniendo el resto de gente.
Domingo y varios Orgasmus
Y finalmente el domingo deje a Domingo en el aeropuerto de Bruselas, con al inestimable ayuda de Dani, y la paz y calma volvió a reinar en Lille.




